Hay toda clase de instrumentos:
Enormes raquíticas gritonas de voces varias, bombardeadores de sangre pulsante como enfermeras del corazón, quejonas rasguciadas que cantan solo cuando duermen en una rodilla, locas metálicas que hablan un extraño lenguaje ajeno al abecedario, maderas empedernidas de reloj, enormes topos con patas y dientes blancos que susurran sutilezas o enloquecen en sarazas groseras e incomprensibles mientras corren eclécticos hasta dominar el alba de todos.
Y hayá ... pal fondo, hay chanchonas maderosas y tozudas, como aquellos búhos graves de notas gruesas que nos deletrean su nombre en un sin son , sin , su salto hacia el centro de la tierra.
(Habláme que te escucho, en tu juego de aspiradoras y plumeros)
Sos charango equivocado, viola con problemas de crecimiento, percusión sin pun-ba de tambor, pero sos , el eterno golpe suave del grueso amor. Por eso a vos te cortejo, Con . Trabajo
miércoles, 13 de agosto de 2008
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