Alguien se pierde.
Escucho,
y mi alma se aquieta.
Vagos sonidos, bailan lejanos.
Alguien muerde el viento.
¿Quién mastica los ojos de mi oscuridad?
Yo pierdo mis pétalos.
Me transformo en raíces, me atormento.
Amarilla.
Sueño ser árbol.
Hojas verdes, crispadas de amor.
Me espero.
Enterrada hasta el cielo.
viernes, 17 de diciembre de 2010
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1 comentario:
Bonito poema. El tema de morir en un bosque llegando a convertirte en parte de él es como una imagen recurrente que se me aparece, sin saber bien su origen (de hecho sólo tengo la imagen y poco más). Es una muerte por inanición, lenta, y a la vez liberadora.
Desde ahora voy a intentar prestar más atención a este recuerdo.
Pasé por aquí siguiendo el rastro de Tantalia.
Veo que el tren por aquí pasa muy pocas veces, pero cuando pasa lo hace veloz y con fuerza
Un saludo. Y Feliz Navidad.
V.
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