lunes, 7 de marzo de 2011

Parpardea

Parpadean sus labios.
Detrás de una sonrisa de rimel.
El pasado es un helado derretido y pegoteado.
Ya no hay llantos.
Hay silencios en paredes lejanas a dos ambientes de una única puerta.
Sus palabras hacen rulos en el aire.
Cielos de humo.
Suena un partido,
un barrio ,
y una baldoza rota que deja brotar perfumes de diva.
El pijama inflatable, el humor salvando heridas. Deseos...
El otro y uno. En su andar inquieto, siempre...
Ella espera.